Pla de La Litera

 

La Litera comprendía todas las tierras entre el Segre y el Cinca, y al sur de las últimas alineaciones prepirenaicas. La conquista cristiana del norte de La Litera se produjo en el transcurso de 1058-1063 - junto con una parte de la Ribagorza -, los condes de Barcelona y de Urgell. El 1083 el conde Ermengol IV de Urgell inició la conquista de Calasanz, lugar conquistado definitivamente por los catalanes en 1098.

El rey Alfonso I el Casto (1162-1196), fue el primer monarca que fijar los límites en el río Cinca entre Cataluña y Aragón. Los motivo serían dada la extensión que había adquirido la lengua catalana en toda La Litera y no hace falta decir que el peso de la ciudad de Lleida jugó un papel importante en este forestación. El rey Pedro I el Católico (1196-1213), con fecha del 11 de noviembre de 1204, se reafirma con el límite del rey Alfonso I.

El rey Jaime I el Conquistador deja claro en numerosos documentos (de 1214, 1218, 1225, entre otros) que la frontera entre Cataluña y Aragón es el Cinca. El rey Jaime I fue más allá y el mes de enero de 1244 declaró en Barcelona que la ciudad de Lleida y todo el territorio que se encontraba entre el Cinca y el Segre era parte de Cataluña.

Durante la Guerra de los Segadores, La Litera, al igual que el resto del de Cataluña, reconoció el rey Luis XIII de Francia como conde de Barcelona y terminó siendo duramente reprimida por las tropas castellanas. El despoblamiento se apoderó de la comarca a finales del siglo XVII. Esto conllevó que la Administración aragonesa iniciara un forestación con gente procedente del Alto Aragón, circunstancia que produjo una rápida castellanización de pueblos como Estancia, Estadella, Fuentes, Monzón, el Almunia de San Juan, Binéfar, Esplús, Binaced, Albalate de Cinca, Belver de Cinca, Oso de Cinca...

Al comienzo de la Guerra de Sucesión (1707) las fronteras del Principado de Cataluña se vuelven a situar al Cinca a cambio de pagar en Aragón 200.000 escudos. Pero la pérdida de la guerra hizo que la nueva Administración borbónica integrara casi toda La Litera al nuevo Corregimiento de Barbastro (excepto Natjá, Zorita, Gavasa, Peralta y Sanuy, integrados en el Corregimiento de Benabarre).

La división provincial española de 1833 integró la Litera en la provincia de Huesca, siguiendo unos criterios basados ​​en la frontera -desierto creada por la Guerra de los Segadores en el siglo XVII.

Litera que se quedó en Cataluña quedaría casi despoblada los casos de Almacelles, Raimat, Saira, Suquets, Gimenells y Pla de la Font son unos ejemplo claros. Un territorio que navegaría sin rumbo buscando un nombre propio para identificarse. En todo este tiempo han ido surgir diferentes ideas para nombrar la parte catalana de la Litera: el de Lleida, el Pla de Lleida, Ribera del Segre... hasta que, finalmente, 1936 la Generalitat definió este territorio con el nombre de el Segrià.

Ahora, y según la Universidad de Lleida, la parte catalana de la Litera, que comprendería las mesetas desde Almenar hasta Gimenells se podrían denominar Pla de la Litera o Litera Catalana.